La Canción de Adán

Contradanza de los liberianos sin cabeza

Letra: Jaime Gamboa Música: Fidel Gamboa

Entre todas las historias
hay una muy singular
la de siete liberianos
que se hicieron a la mar
con dos ollas de fritanga
y atados de tamal pisque
agarraron una panga
y bajaron el Tempisque
Por Bolsón y Puerto Humo
pasaron de mañanita
masticando el desayuino
y tomando “agua bendita”
al salir a mar abierto
escoraban sin remedio
bogaban con rumbo incierto
ya llevaban “litro y medio”
Uno era peón sin dinero
El segundo Licenciado
alcahuete era el tercero
y el cuarto tenía ganado
del quinto solo se sabe
que era bruto y montador
el sexto guiaba la nave
y el sétimo enterrador

Dejaron atrás San Lucas
las Islas del Zopilote
siguieron bajo la luna
prendiendo ramas de Ocote
y al cabo de una semana
con el viento, poco a poco
la panguita liberiana
llegó hasta la Isla del Coco
Dicen que fue por el guaro
o por beber agu’e sal
se les quemó la sesera
y siguieron más allá
en Liberia desde entonces
cuando huele a temporal
siete espectros de la noche
bajan a hacerse a la mar

Uno era peón sin dinero
El segundo Licenciado
alcahuete era el tercero
y el cuarto tenía ganado
del quinto solo se sabe
que era bruto y montador
el sexto guiaba la nave
y el sétimo enterrador

Así acaba esta conseja
sobre el río y el destino
con la triste moraleja:
“el beber es desatino”
Y si usté’ es buen ciudadano
invíteme otra cerveza
por los siete liberianos
que perdieron la cabeza